martes, 14 de octubre de 2008

Nuestra canción

Es nuestra canción porque así la sentimos al oírla.
Es nuestra canción porque apenas comienza a sonar, nos viene la misma imagen.
Somos aquellas dos niñas que pasaban juntas la mayor parte del tiempo: Nuestros relatos y viñetas, nuestras travesuras, nuestras horas de estudio, nuestras risas...
Nunca podré recordar esta canción sin pensar en ti. Nunca podré pensar en mi vida, sin tu presencia.

Guateques

Por algún motivo que desconozco, he "perdido" esta entrada. Es lo que tiene la ignorancia... En cualquier caso, vuelvo a contar aquel recuerdo


Yo tenía catorce años y un horario de salidas restringidos: de vuelta a las 8.30, salvo durante el verano que se ampliaba en media hora. Nunca había ido a una discoteca, ni siquiera a un guateque, los bailes se reducían a las fiestas familiares (especialmente las de Fin de Año). Pero llegó mi primo, ejerciendo de hermano mayor, y desaparecieron mis restricciones, o pasarón a ser las suyas.

Una tarde me llevó a un guateque que organizaba su pandilla, chicos y chicas que, al menos, tenían tres años más que yo. Una casa a nuestra disposición (sin padres), luces apagadas, el tocadiscos y, posiblemente, bebidas aunque yo no recuerdo haber tomado nada.

Por primera vez me sacaron a bailar un "lento". Fue un chico del que no guardo ningún recuerdo: ni su nombre, ni su aspecto, ni sus palabras... nada, ni el más mínimo detalle. Pero lo que nunca he podido olvidar era la canción que sonaba: Without You, en la voz de Nilsson.

Un clásico del pop que resultará evocador para mucha gente y no sólo de mi generación ya que ha sido varias las versiones (algunas recientes). Siempre será una de mis canciones favoritas, y especialmente en la versión de Nilsson, aquella que escuché por primera vez.

lunes, 13 de octubre de 2008

AQUELLAS TARDES DE OTOÑO

Pasé muchas tardes poniendo, una y otra vez, los discos de Franco Simone, cuando aún seguía siendo adolescente, aunque ya me sintiese mayor. Tardes de otoño en las que me resistía a aceptar la realidad, en las que no tenía cabida la resignación. He recuperado tres de aquellas canciones; debía haber al menos una cuarta, pero no consigo recordar cuál podría ser. Las oí, las canté, las bailé, y en algún momento puede que incluso las sufriera. Es sorprendente como se ha quedado grabada la letra en el fondo de mi memoria.



Está lloviendo, quieres dar un paseo... Nos referíamos a esta canción por su primera frase. Me parecía tan romántica esa imagen: dos enamorados paseando, sin paraguas, bajo una lluvia que no llegan a sentir cómo les va calando.


Y aquel "paisaje"... aquellas estrofas con las que tan identificada me sentía, aunque cada plural tuviera que admitirlo como singular.


Para terminar, la descripción de un anhelo: Yo querré que en tus sueños, buscando un amante, me encuentres a mí.

PD Han pasado unos días y he estado "investigando": por fin encontré las canciones que no podía recordar (Tentaciones y Duda), pero no he hallado videos que enlazar. Eso sí, os dejo una foto reciente de Franco, que parece haber hecho un pacto con el diablo.


viernes, 10 de octubre de 2008

el poder de la voz


Esta es un aria conmovedora, que me ha "ayudado" a llorar muchas veces, aún sin entender una sola frase. De cuantas versiones he oído me quedo con Pavarotti, porque su voz me impresiona y me transmite sentimientos con especial intensidad.
Es el poder de su voz lo que transforma mi melancolía, me envuelve y me transporta, para volver sanada al día a día.


Después busqué la letra y su traducción:

jueves, 9 de octubre de 2008

LAURA


Lluis Llach fue para mí todo un descubrimiento allá por los últimos meses de 1983.
Además de evocarme una etapa de mi vida de la que conservo los recuerdos más dulces (el olvido sólo se llevó la mitad), creo sinceramente que LAURA es una de las canciones que hablan de la amistad más hermosa que oído; tanto que, si se desconocen las circunstancias personales de los implicados, en poco o nada puede diferenciarse de una canción de amor.

Así pues, a cuantos quiero puedo deciros que: si alguna vez el azar os lleva lejos, que los dioses guarden vuestro camino, que los pájaros os acompañen, que os coronen las estrellas.

martes, 7 de octubre de 2008

Mis soles

La imagen corresponde a la dedicatoria que mis hijas incluyeron en su último regalo del Día de la Madre: un DVD de creación propia. Me hubiera gustado enlazarlo a esta entrada, pero el vídeo se ha resistido a cargarse (al menos, de momento).
¡Me emocionó tanto!
Va por ellas... los soles que alumbran mís días

PALABRAS DE MUJER



Palabras de mujer que son susurros,
ternura suavemente derramada
al oído adormecido de los hijos
que en sus brazos acunara
al son de nanas.







Palabras de mujer que son silencios,
aquellas que por nunca pronunciadas
atenazan la mente y la garganta,
y por salir, fluyeron cual torrentes,
transmutadas en lágrimas calladas.





Palabras de mujer que reivindican,
que exigen ser oídas y escuchadas.
Palabras combativas que se alzan
hasta hacerla visible en su demanda.




Palabras de mujer que reconfortan:
amiga, madre, hermana, compañera...
como sombra o manto que te cuida,
te acoge, te abraza y te respalda.





Palabras de mujer que son reflejo
del amor pintado en su sonrisa,
las que no necesitan del sonido
por haberse hecho luz en la mirada.







Palabras de mujer que se escondieron,
las que llegaron al mundo travestidas
bajo el disfraz de hombre y nombre ajeno,
todas brotando del olvido
a requerir su espacio y su relevo.




lunes, 6 de octubre de 2008

despedidas



Hay despedidas que te marcan para siempre.

Se sienten como un desgarro, tanto si se expresan como si has de asumirlas en soledad al tomar conciencia de la irremediable ausencia.

. . . cuando alguien se va, el que se queda sufre más . . .

El que se queda no puede deshacerse del recuerdo que permanece en su cotidianidad, viviendo rodeado de las imágenes que un día se observaron al unísono, de los sonidos y los olores que invadían los sentidos en aquellos momentos que conformaron la historia común.

Aquellos que fueron lugares comunes forman parte del mundo en el que habita y por ello conserva la conciencia del dolor, percibiendo el vacío que deja el que se va, el breve espacio en que ya no está, pero evoca con nostalgia la forma y el calor que lo ocupaba.

Y como el cuerpo que ha sufrido una mutilación, la mente del que se queda continúa sitiendo ese miembro que le fue amputado.

EL UNICORNIO AZUL

Una de mis canciones preferidas de Silvio Rodríguez dice: Mi unicornio azul ayer se me perdió; pastando lo dejé y desapareció.

Tal vez todos necesitemos tener nuestro unicornio, imagen onírica, mito de pureza, para cabalgar hacia la realización de las metas soñadas cuando aún, en nuestra inocencia, la vida no nos ha cubierto con un manto de realidad que pesa como una losa.
Tal vez perdemos de vista a nuestro unicornio y cuando vamos en su busca, ha desaparecido.

Sin su poder, los sueños se desvanecen, sintiendo que nuestros pies son incapaces de llevarnos allá donde planeamos.
Fuerte guerrera sobre su lomo, débil criatura sin cabagaldura. ¿Dónde quedó mi unicornio azúl?


Si alguien sabe de él, le ruego información...


domingo, 5 de octubre de 2008

COMPAÑEROS

Extraños compañeros de viaje.

Dispares y, sin embargo, unidos por el denominador común del afecto.

Distintos aunque asimilados por vivencias compartidas.

Compañeros queridos, añorados, asumidos como parte indisoluble de nuestras propias vidas.

Elegidos tras la criba del arel de la experiencia

Este es un espacio para hablar de aquellos a los que quiero, para recoger también sus palabras, sus actos, sus sentimientos. Este es un lugar de encuentro para todos mis compañeros de viaje.

Brindemos compañeros por la alegría del viaje, por el cruce de caminos que nos posibilitó la mutua compañía, por aquellos momentos que son únicos en cuanto nuestros.